.-EL ABOGADO DEL TURNO DE OFICIO Y EL DERECHO A LA ASISTENCIA JURÍDICA GRATUITA-.

25/08/2017

Como norma general no se distingue entre el derecho a la asistencia jurídica gratuita con la asistencia de un abogado del turno de oficio. Es más, incluso se confunde qué es exactamente el “abogado del turno de oficio”, términos que vamos aclarar, así como el modo de obtener abogado si no tenemos referencias ni conocemos a ninguno y cómo solicitar la asistencia jurídica gratuita si necesitamos pleitear y creemos que podemos optar a beneficiarnos de este derecho.

Todos estos términos los aclaramos de forma sencilla a continuación:

•       Abogado del turno de oficio: El derecho “a la defensa y a la asistencia de un letrado” es un derecho constitucional recogido en el artículo 24 de nuestra norma suprema. El Turno de Oficio, en el que se encuentran inscritos numerosos abogados, existe al objeto de dar cobertura a personas sin capacidad económica, entre otras. Los letrados adscritos al turno de oficio, además de tener su propio despacho o de trabajar por cuenta ajena para un bufete de abogados, son asimismo abogados de oficio. Por ello estos letrados trabajan también de forma privada, pero además, cuando les corresponde, asisten a clientes que o bien tienen derecho a asistencia jurídica gratuita o bien han solicitado que se les asigne un letrado al colegio de abogados correspondiente.

Por tanto, si se necesita abogado y no se conoce a ninguno ni se tiene referencias se puede solicitar al Colegio de Abogados que se le asigne uno, cuyos honorarios se tendrán que abonar siempre y cuando no se obtenga el derecho a la asistencia jurídica gratuita.

•       Derecho a la asistencia jurídica gratuita: Ya hemos visto en el punto que precede qué es el abogado de oficio, lo que difiere de la concesión de este derecho, el que obtenemos cuando no tenemos ingresos o los que tenemos son muy escasos. En este supuesto, se nos asigna un abogado adscrito al turno de oficio. Ahora bien, como norma general, el abogado se nos asigna poco después de solicitarlo, pero la Comisión de Asistencia Jurídica Gratuita valora nuestra capacidad económica en atención criterios preestablecidos, y mientras tanto el procedimiento que tenemos que iniciar o que ya está iniciado sigue su curso, el letrado que nos han asignado ya estará trabajando, y tiempo después se nos informará, mediante carta, de si se nos ha concedido o no se nos ha concedido el derecho instando, por lo que en el supuesto de que la resolución sea negativa tendremos la obligación de abonar los honorarios del letrado que ya se habrán generado.

•      Cómo obtener este este derecho: si creemos que podemos tener derecho a la asistencia jurídica gratuita dada nuestra capacidad económica (que se valora en atención al núcleo familiar) tendremos que dirigirnos al Colegio de Abogados (dentro del propio Juzgado de nuestra localidad). Allí explicaremos cuáles son los motivos por los que precisamos abogado (porque nos han demandado o denunciado, porque queremos presentar una demanda nosotros mismos, sobre qué tema ronda el asunto, etc.). Será el propio colegio el que nos informe de los documentos que tenemos que aportar y del formulario que debemos rellenar, y tras ello, se comunicará con nosotros el letrado al que le haya correspondido la llevanza del asunto a la vez que se nos notificará el nombre y los datos del mismo por el Colegio de Abogados, tiempo después, como ya se ha explicado, nos llegará la resolución del CAJ sobre la solicitud interesada, que podrá ser estimatoria, desestimatoria o archivada por información, sobre ingresos y patrimonio, insuficiente.

•       Beneficios de obtener asistencia jurídica gratuita: si se nos concede este constitucional derecho nos asistirá un letrado, y un procurador si procede, sin tener que abonar el coste por sus servicios. Pero todo no queda ahí ya que nos beneficiaremos de otras ventajas como no tener que pagar tasas si estas fueran preceptivas, tener de forma gratuita la asistencia de otros profesionales precisos para la buena llevanza del proceso (por ejemplo, el caso un procedimiento de familia, podría evaluarnos un psicólogo y que emitirá un informe sobre la guarda y custodia más beneficiosa para los menores, y ello de forma también gratuita), además de que nos ahorraríamos un riesgo importante: la obligación de pago de las costas procesales en el supuesto de que le procedimiento finalizara con una sentencia desestimatoria con condena en costas. Ahora bien, se ha de tener algo en cuenta: sí en el plazo de 3 años se va a mejor fortuna (por ejemplo, nos toca la lotería) el abogado y demás profesionales que nos han asistido, o el contrario que nos ha ganado con costas, puede y tiene el derecho de exigir el abono de sus honorarios o cantidades que corresponda.

•      Cuándo un licenciado o graduado en Derecho es abogado y cuando no: La persona que ha estudiado esta carrera o grado es, como dice la palabra, licenciado o graduado en Derecho, pero NO abogado. Para ser abogado hay que estar dado de alta en el Colegio de Abogados (y hoy en día haber superado un examen específico). Sin estos requisitos no se es abogado, es más, el licenciado o graduado en Derecho puede optar a otras opciones como por ejemplo darse de alta como Procurador de los Tribunales a través del Colegio de Procuradores (con su examen específico en el supuesto de ser graduado o darse de alta en la actualidad).

•       Qué es un Procurador de los Tribunales: El procurador es un licenciado/graduado en Derecho que representa a una persona, que le apodera, ante los Tribunales. No es posible prescindir del mismo dado que es preceptivo para intervenir en la mayoría de procedimientos judiciales. Este profesional, además de representar al particular que interviene en un proceso apoya al letrado en el curso del mismo, por lo que, a pesar de que aparentemente, de cara al cliente sea un gasto innecesario, desarrolla un trabajo fundamental para cliente y letrado.