.-QUÉ PASA SI TE DETIENEN Y CÓMO ACTUAR.-

18/08/2017

Nadie está exento de la posibilidad de que cualquier día, por cualquier circunstancia, ya sea por nuestra culpa, negligencia, falta de diligencia o error, acabemos siendo detenidos por la policía. Por lo que siempre es conveniente saber lo que va a suceder y como tenemos que actuar.

En primer lugar es necesario mantener la calma, hablar tranquilos y no oponer resistencia, siguiendo estos pasos la policía nos tratara con respeto y sin utilizar fuerza alguna.

Una vez en comisaría y tras tomar nuestros datos y reseñas (con lo que tendríamos que colaborar para no retrasar nuestra detención pues se pedirá una orden judicial en el caso de que nos neguemos a facilitar nuestras huellas), nos instarán a entregar todas las pertenencias que portemos y a despojarnos de determinados artículos tales como cinturones, cordones y otros que pudieran resultar peligrosos durante nuestra “estancia” en calabozos, la que pasaremos acompañados por otras personas en nuestra misma situación y de nuestro mismo sexo.

 Durante el período de detención; que no podrá ser mayor de 48 horas en el caso de mayores de edad y 24 horas en el caso de menores, se nos instará a dar datos de un abogado a fin de que nos asista en comisaria. La asistencia letrada es un derecho irrenunciable por lo que si no facilitamos datos de abogado que nos asista, se nos proporcionará uno de oficio que acudirá a comisaría para hablar con nosotros y para estar presente en la declaración que se nos tome. También tendremos derecho a que se comunique nuestra detención y el lugar en el que nos encontramos, a un familiar o amigo, así como a hablar directamente con el mismo, en presencia policial, a pesar de que como normal general esta llamada la hace la propia policía. Es en esta comunicación cuando podemos decirle a nuestro amigo o familiar que contacte con nuestro abogado privado si es que queremos contar con su asistencia.

    Una vez sea llamado el abogado por nosotros designado o el del turno de oficio, se procederá a tomarnos declaración. Se nos informará de nuestros derechos (por segunda vez dado que ya se habrá hecho en el momento de la detención), estos son:

-  Derecho a guardar silencio, a no responder a todas o alguna de las preguntas que se nos formulen o a manifestar que sólo se declarará ante el Juez.

-  Derecho a no declarar contra sí mismo y a no confesarse culpable.

-  Derecho a designar abogado (designándose uno de oficio en el supuesto de no proporcionar datos de abogado privado).

-  Derecho a acceder a elementos de las actuaciones esenciales al objeto de la impugnación de la legalidad de la detención.

-  Derecho a que se ponga en conocimiento de familiar o persona que desee sobre la privación de libertad y el lugar de custodia en que se halle en cada momento, y ello sin demora injustificada.

-  Derecho a comunicarse telefónicamente, sin demora injustificada, con un tercero de su elección. Esta comunicación se hará en presencia de un policía.

-  Los extranjeros tendrán derecho a que tales circunstancias se comuniquen a la Oficina Consular de su País.

-  Derecho a ser asistido gratuitamente por un intérprete cuando el detenido no hable español.

-  Derecho a ser reconocido por médico.

 

Tras la lectura de nuestros derechos en presencia de nuestro abogado, se procederá a tomarnos declaración. Este momento es clave ya que nuestro abogado tendrá pocos datos sobre el asunto que nos ocupa y no habrá sido posible mantener una buena entrevista con nosotros, ver si tenemos antecedentes computables a efectos de reincidencia y demás datos relevantes, por lo que declarar en comisaría puede ser contraproducente, por lo que lo más aconsejable es NO DECLARAR, y manifestar que nuestro deseo es hacerlo ante la autoridad judicial. Solo en casos concretos, y bajo el consejo de nuestro abogado, es deseable declarar ante la policía, responder a sus preguntas y explicar nuestra versión de los hechos (por ejemplo, cuando con la declaración se nos va a dejar en libertad y no va a perjudicar gravemente a nuestra defensa).

El conocimiento de lo que va a suceder puede hacer que estemos mínimamente más tranquilos ya que cuando uno desconoce qué es lo que le espera puede hacerle perder la paciencia. Lo que nos espera es igual en todos los casos pero la estadía en comisaría suele variar dependiendo de la hora de nuestra detención. Si nos hubieran detenido por la mañana o a primera hora de la tarde, como normal general, nuestro abogado será llamado y asistirá a comisaría ese mismo día, por lo que podría decirse que hemos tenido “buena suerte” ya que con una altísima probabilidad pasaremos solo una noche en los calabozos ya que al día siguiente a primera hora de la mañana seremos puestos a disposición judicial. En cambio sí nos detienen entrada la tarde o por la noche nuestra estancia en calabozos se prolongará, asistiendo nuestro abogado a la mañana siguiente y pasándonos por tanto a disposición judicial en el segundo día, por lo tanto pernoctaremos en el calabozo durante dos noches. Como hemos dicho el plazo máximo de detención es de 48 horas, siendo 72 horas un plazo especial para supuestos muy particulares.

Pues bien, una vez terminados los pasos explicados anteriormente, se nos trasladará al Juzgado de guardia competente. Allí ingresaremos en el calabozo al efecto mientras se llevan a cabo las gestiones oportunas por el mismo Juzgado y por nuestro Abogado (o bien el privado que hayamos designado o bien el de guardia que nos haya asistido en comisaria). Cuando llegue el momento (para lo que pueden pasar varias horas en atención a la cantidad de detenidos que haya) se nos llevará a una sala donde será el momento de declarar ante el Juez. Estará presente también nuestro abogado, con el que habremos hablado previamente (o bien en comisaria o bien en el Juzgado) por lo que habremos decidido, mínimamente, la estrategia a seguir.

Una vez terminada la declaración, y salvo que sea por un delito muy grave y que se cumplan determinados presupuestos tasados por la ley, seremos puestos en libertad, aunque, salvo un sobreseimiento de la causa o la celebración de un juicio rápido mostrando nuestra conformidad con los hechos y con la pena, tendremos que asistir, tiempo después, a la celebración de un juicio en la que se decidirá sobre la comisión del ilícito penal que se nos imputa así como sobre nuestro grado de participación en el mismo y demás circunstancias.